Sin amor, el deseo bastó
bastó para decir entregarme a ti
y aunque sepa que la piel no llena el vacío del corazón
esa noche dejé que tocaras mi alma.
Contaba con poco tiempo para estar junto a ti
te vi, reímos
entramos, nos besamos como nunca
lentamente la ropa cayó al piso
frenéticamente nuestro cuerpos se entrelazaron.
Aquella noche nos entregamos la virginidad
virginidad falsa, pasada, virginidad de mentira
y nos juramos amor eterno
también con un amor de mentira.
Nos fue tan bien, que aún lo recuerdo
aún siento tu olor, tu sabor
tu mirada, tus gestos
y tu canción, aquella canción.
Tan dentro de mí, que me hiciste gritar
tocaste mi pecho
bajaste por mis muslos
besaste mi vientre
entraste en mi cuerpo y en mi alma.
Cada vez que volvemos, es mejor
más compenetrados
nos conocemos cada día más.
Sonríe, que esta atracción no tiene final
y despierta y vete ya, que va llegando mi enamorado.
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